EL ESTADO COMO GARANTE DE LOS DERECHOS DEL INDIVIDUO (4º ESO)

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Las relaciones interpersonales

EL ESTADO COMO GARANTE DE LOS  DERECHOS DEL INDIVIDUO (4º ESO)


[FUENTE principal para la elaboración de los apuntes: X. Martí Orriols, C. Prestel Alfonso, VAL, Valores éticos 4, Vicens Vives, Barcelona 2016. Se han hecho pequeñas modificaciones y añadidos ajenos al texto citado]


(Puede usarse la actividad inicial descrita en este enlace: https://aproximandonosalaetica.wordpress.com/la-dignidad-de-la-persona/la-dignidad-y-los-ddhh-4o-eso/)

LOS DERECHOS DEL INDIVIDUO FRENTE AL ESTADO

Es importante tener en cuenta que cuando se redactó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, uno de los objetivos principales fue proteger al individuo de los abusos posibles de poder por parte del Estado: pocos años antes, el nazismo había cometido atroces crímenes contra la humanidad, los cuales habían causado la muerte de millones de personas. Además, mientras se elaboraba la DUDH, el régimen estalinista de la Unión Soviética violaba sistemáticamente los derechos de las personas. Ambos casos eran ejemplos de Estados totalitarios que despreciaban la dignidad humana, ya que consideraban a las personas como meros medios que podían utilizar para lograr sus fines políticos: detenciones arbitrarias, torturas, deportaciones forzadas, trabajos indignos, asesinatos, etc., eran habituales en estos sistemas políticos.

La DUDH fija claramente cuáles son los límites de la intervención estatal, de tal modo que la intención es que ningún Estado los sobrepase. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • No está permitida la injerencia del Estado en la vida privada de las personas (por ejemplo, nadie puede entrar en mi domicilio sin mi permiso o controlar mis llamadas telefónicas, al menos no sin una orden judicial que lo autorice en los casos previstos por la ley)
  • Se establece el derecho de circulación dentro del país propio, y el de salir del mismo pudiendo regresar cuando se desee. También tenemos derecho a establecer nuestra residencia donde consideremos oportuno dentro del territorio nacional.
  • Tenemos derecho a tener una nacionalidad: sin nacionalidad es más difícil hacer valer nuestros derechos, porque estos no estarían garantizados por ningún Estado que pueda velar por su cumplimiento.
  • Se reconoce el derecho de todo individuo mayor de Edad de contraer matrimonio libremente y en pie de igualdad: esto supone el rechazo absoluto de los matrimonios forzados.
  • El Estado debe proteger a la familia como núcleo fundamental de la sociedad y velar por su bienestar.
  • Se reconoce el derecho a la propiedad, tanto a nivel individual como colectivamente. El Estado no puede privarnos de nuestros bienes sin una causa justificada y previa indemnización económica.
  • Cuando una persona es perseguida en su país por razones políticas o trata de huir de la guerra, la DUDH le otorga el derecho a pedir y recibir asilo en otro país (aunque no pueden acogerse a este derecho quienes sean perseguidos por haber cometido algún delito común).


EL RESPETO A LAS LIBERTADES FUNDAMENTALES

A lo largo de la historia, ha sido frecuente que los gobiernos hayan tratado de imponer por la fuerza sus ideas silenciando a aquellos que pensaban diferente o tratando de moldear las conciencias con los potentes medios a su alcance (propaganda política, control de los medios de comunicación, adoctrinamiento en las escuelas…).

Noam Chomsky e Ignacio Ramonet, Cómo nos venden la moto, “El control de los medios de comunicación” (por Noam Chomsky), Icaria, Barcelona, 2002, p. 16

En los últimos siglos, y en gran medida gracias a los filósofos de la ilustración, ha ido ganando terreno la idea de tolerancia religiosa e ideológica: ningún Estado puede imponer a sus ciudadanos una determinada religión, ideología o forma de pensar, tal y como queda reflejado en la DUDH. Además, tenemos derecho a expresar nuestra opinión en público o en privado sin que nadie pueda privarnos de ello. También se reconoce el derecho a la información: el Estado no puede monopolizar los medios de información, sino que debe existir libertad de prensa.

Además, el Estado debe proteger y fomentar la libertad de asociación permitiendo que las personas se reúnan: esto significa libertad para formar sindicatos, asociaciones o partidos políticos, sin más límite que el de no realizar actividades delictivas. También la DUDH destaca el derecho a vivir en democracia, participando directamente en la elección de nuestros representantes o siendo elegidos para desempeñar funciones de responsabilidad en la sociedad.

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