Derechos y libertades públicas en la Constitución Española (2º ESO)

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La justicia y la política

DERECHOS Y LIBERTADES PÚBLICAS EN LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA (2º ESO)

[Texto de la actividad basado en: Antoni Baig, Marçal Baig, Salvador Codina, Iván Pizarro, Valores éticos, 2º ESO, Editorial Teide, Barcelona, 2016, pp. 116-122. Se han hecho pequeñas modificaciones y añadidos ajenos al texto citado]

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La Constitución española dedica todo el título I a tratar De los derechos y deberes fundamentales.

En sus cinco capítulos se definen y concretan:

  1. Quiénes son los sujetos de derechos y deberes constitucionales (cap. 1).
  2. Los derechos y las libertades públicas, y los deberes de los ciudadanos (cap. 2).
  3. Los principios que deben orientar y regir la política social y económica del país (cap. 3).
  4. Las garantías con las que se quieren proteger los derechos y deberes constitucionales (cap. 4).
  5. En el último capítulo se hace referencia a las condiciones en que se pueden suspender los derechos y las libertades públicas. Hay también una parte del título VII (“Economía y Hacienda”) dedicada a temas que tienen una relación muy directa con los derechos y deberes de los ciudadanos.

El artículo 10, el primero del título I de la Constitución, empieza con una declaración solemne en la que se confiere el carácter de naturales a los derechos y libertades que se expresan en estos capítulos. Esto significa que son derechos que corresponden a los ciudadanos no por el hecho de ser ciudadanos de un país concreto y estar sujetos a una constitución concreta, sino por el hecho de ser personas:

La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

Una declaración de este tipo se inscribe en la tradición del pensamiento liberal del siglo XIX y la tradición de la filosofía política moderna, que declara los derechos personales como naturales, preexistentes al pacto social que constituye la sociedad.

“La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un documento que marca un hito en la historia de los derechos humanos. Elaborada por representantes de todas las regiones del mundo con diferentes antecedentes jurídicos y culturales, la Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 en su Resolución 217 A (III), como un ideal común para todos los pueblos y naciones. La Declaración establece, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero y ha sido traducida en más de 500 idiomas” (http://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/).

Después, se hace un reconocimiento explícito a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) y los tratados y acuerdos firmados por España como fuentes de interpretación de los derechos y libertades que postula la Constitución.

Antes de establecer los derechos y deberes, los artículos 11, 12 y 13 (cap. 1) de la Constitución definen la nacionalidad española, la mayoría de edad de los ciudadanos -dieciocho años- y los derechos de los extranjeros. Seguidamente, se hace otra declaración solemne de la igualdad de todos los ciudadanos:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

(Artículo 14)

Muchos son los tratados ratificados por nuestro país que afectan a derechos y libertades. Aquí una lista sin actualizar. Más actualizada AQUÍ.

ACTIVIDADES DE INVESTIGACIÓN Y COMPRENSIÓN (por equipos o individualmente exponer los resultados en clase)

  1. Artículo 14 de la Constitución española: «Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social» ¿Entiendes el significado de este artículo? Trata de reescribirlo con tus propias palabras o usando otro tipo de lenguaje (por ejemplo, lenguaje coloquial)
  2. Realizad por equipos o entre toda la clase un mural (en una cartulina grande, por ejemplo, o con los materiales de que dispongáis) en el que se reflejen la versión original y la vuestra del artículo 14 de la CE, dibujos con ejemplos de situaciones discriminatorias, etc.

Ficha de actividades y teoría: “Derechos y libertades públicas en la Constitución Española” (1)


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El capítulo segundo (seguimos en el título I de la Constitución española) está dividido en dos secciones: la primera trata de los derechos fundamentales y las libertades públicas; la segunda de los derechos y deberes de los ciudadanos.

Vamos a sintetizar estas dos secciones de la Constitución:

Deberes y libertades individuales. 

La Constitución reconoce un conjunto de derechos y libertades a los españoles como personas. Algunos de estos derechos y libertades nos corresponden como sujetos físicos, y otros porque tenemos una dimensión espiritual.

El ser humano como individuo físico.

El primero de los derechos del ser humanos como individuo físico es el derecho a la vida (artículo 15), que es previo a considerar cualquier otro derecho.

En consecuencia, ¿hay que pensar que la pena de muerte o que la posibilidad de que un estado declare la guerra a otro estado deben considerarse un atentado contra los derechos humanos y los cívicos? ¿Hay algún tipo de razón que pueda justificar la pena de muerte? ¿Puede haber una guerra legítima?

Al derecho a la vida hay que añadir el derecho a la integridad física y, como consecuencia, la prohibición explícita de la esclavitud, la servidumbre y la tortura, tres instituciones históricas que las personas no hemos sido capaces de erradicar totalmente de nuestras sociedades.

Los derechos a la vida y a la integridad personal deben ir acompañados del derecho a la libertad y seguridad personal, que nos garantiza que nadie pueda ser detenido arbitrariamente (para que nos detengan deben darse unas condiciones muy precisas) ni se puede encarcelar a alguien si no le condena un tribunal.

Hay un conjunto de derechos y libertades que completan la protección de la persona; son los que giran en torno a la intimidad personal y familiar: la inviolabilidad del domicilio (nadie puede entrar en casa de alguien sin permiso, excepto si lo permite un juez), la protección de los datos personales o el secreto de las comunicaciones (sea correspondencia escrita u oral, por medios informáticos, o cualquier otro tipo de comunicación).

Finalmente, también son derechos cívicos fijar la residencia en el lugar del país que cada uno considere oportuno, así como el derecho a circular libremente por el territorio del que se es ciudadano.

Todos estos derechos y libertades -así como los que mencionaremos más adelante- sólo adquieren pleno sentido con la consideración del derecho básico de ciudadanía: todos somos iguales ante la ley y nadie puede ser discriminado por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión, condición económica o social, salud física o mental, etnia o cultura.

ACTIVIDADES DE INVESTIGACIÓN Y COMPRENSIÓN (por equipos o individualmente exponer los resultados en clase)

  1. Haz una lista con todos los derechos que hemos citado. Explica con tus palabras, dibujos, etc. en qué consisten estos derechos.
  2. Realizad por equipos o entre toda la clase un mural (en una cartulina grande, por ejemplo, o con los materiales de que dispongáis) en el que aparezcan los derechos que hemos visto explicados por vosotros mismos, añadiendo dibujos, fotos, textos o lo que consideréis oportuno. Luego podemos decorar la clase con los trabajos realizados.

Ficha de actividades y teoría: “Derechos y libertades públicas en la Constitución Española” (2)


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  • El ser humano como individuo espiritual

Las personas somos seres con capacidades racionales de pensar y comunicar nuestros pensamientos, tenemos sentimientos y, a menudo, los compartimos con otras personas, tenemos experiencias y vivencias y las expresamos para que los demás participen en ellas. Esto genera un conjunto de derechos y deberes cívicos que nos corresponden como seres espirituales.

En primer lugar, el derecho y la libertad de pensar lo que queramos. Este pensamiento se ha de formar y enriquecer. Por ello, debe ir acompañado del derecho a la educación.

Además, debemos tener la capacidad de hacer público ese pensamiento, por lo que se nos reconoce el derecho a expresar y difundir nuestras ideas y opiniones con cualquier medio que tengamos al alcance. Esto quiere decir que, en la creación literaria o artística, en la investigación científica o técnica, no puede haber límites ni censuras.

Hay libertad de cátedra -el docente debe transmitir sin limitación alguna la enseñanza como considere oportuno-; y el derecho de informar y ser informado de manera veraz.

Entre los derechos personales, y en relación con la libertad de pensamiento, tiene una gran importancia la libertad ideológica y de culto. Para conseguir una sociedad armónica y pacífica, hay que cumplir escrupulosamente el respeto a las creencias de cada uno, así como el reconocimiento de las diversas formas de religiosidad que profesan grupos significativos de la población.

Lo mismo podríamos decir de las opciones ideológicas: cada uno puede defender diversas opciones de orden social, político, filosófico, etc., pero es necesario que cada uno respete a los demás y cumpla la ley.

Ciertamente, hay límites a esta libertad de pensamiento y expresión. Podemos hacer lo que queramos siempre que nuestra actuación no perjudique o interfiera en la actuación de los otros; somos libres de pensar y expresar nuestras ideas, pero debemos respetar la verdad y no pisar los derechos de los demás. Mis derechos y libertades deben armonizar con los de mis conciudadanos.

  • Las libertades públicas

(Se trata del conjunto de derechos y libertades que, desde finales del siglo XIX, las constituciones democráticas reconocen a los ciudadanos como miembros de grupos sociales que actúan de forma colectiva. El reconocimiento de estas libertades públicas o colectivas es un síntoma claro de democracia y, en último término, solo estas libertades pueden garantizar los derechos individuales de las personas y son una condición para que pueda ejercerse el derecho a la participación política).

La sociabilidad humana es realmente efectiva cuando los seres humanos pueden reunirse libremente para discutir las cuestiones que los afectan y pueden asociarse con el fin de defender intereses personales o de grupo.

Así pues, la Constitución reconoce el derecho de reunión y de manifestación (artículo 21), con la sola limitación siguiente: cuando el lugar es de tránsito público y pueda producirse “alteración del orden público, con peligro para personas o bienes” la autoridad podrá prohibirlas; y reconoce el derecho de asociación (artículo 22).

Manifestación en Madrid el 15 de mayo de 2011

Acompañan a la libertad de asociación el derecho a participar directamente o a través de representantes en la vida política (artículo 23) y, por tanto, a formar partidos políticos en las condiciones que determine la ley;

el derecho a crear sindicatos y afiliarse o no, y el derecho a huelga para la defensa de los intereses de los trabajadores (artículo 28).

También se reconoce el derecho a obtener la protección de los jueces en el ejercicio de los propios derechos e intereses legítimos (artículo 24), el derecho al principio de legalidad penal -nadie puede ser condenado por haber hecho o no haber hecho algo que no estuviese explícitamente prescrito o prohibido en el momento en que se actuó- (artículo 25), y el derecho a la educación y a la libertad de enseñanza (artículo 27).

  • La sección segunda del título I tiene nueve artículos y trata de los derechos y deberes de los ciudadanos: 

Todo el mundo tiene el derecho y el deber de defender a España (servicio militar y objeción de conciencia); el deber de contribuir a los gastos públicos; derecho al matrimonio, a la propiedad privada y a la herencia, que tienen, sin embargo, una función social; el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la elección de una profesión, a la promoción en el trabajo y a una remuneración suficiente, etc.

  • En el capítulo tercero se habla de los principios rectores de la política social y económica. 

Allí encontramos, en los artículos comprendidos entre el 39 y el 52, las directrices para la consecución de la tercera dimensión del Estado diseñada por al Constitución española: la dimensión social.

Es evidente que a todos estos derechos cívicos y políticos de una persona les corresponden idénticos deberes de esta persona para con los demás: al derecho que tengo, por ejemplo, al secreto de mis comunicaciones, le corresponde mi deber de respetar las comunicaciones de los demás, o a mi derecho a que se respeten mis ideas y opiniones le corresponde mi deber de respetar las ideas y opiniones de los demás.

ACTIVIDADES DE INVESTIGACIÓN Y COMPRENSIÓN (por equipos o individualmente exponer los resultados en clase)

  1. Haz una lista con todos los derechos que hemos citado. Explica con tus palabras, dibujos, etc. en qué consisten estos derechos.
  2. Realizad por equipos o entre toda la clase un mural o varios (en una cartulina grande, por ejemplo, con cartulinas pequeñas o con los materiales de que dispongáis) en el que aparezcan los derechos que hemos visto explicados por vosotros mismos, añadiendo dibujos, fotos, textos o lo que consideréis oportuno. Luego podemos decorar la clase con los trabajos realizados.
  3. Creemos un “muro de la libertad de expresión” en el que poder expresar nuestros sentimientos y opiniones respetando a los demás y sin faltar a la verdad.

Ficha de actividades y teoría: “Derechos y libertades públicas en la Constitución Española” (3)


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